martes, 21 de septiembre de 2010

Tras dos días en Tenerife

Bueno, bueno. Como casi todos saben he pasado por la isla hace muy poquito.
La visita ha sido breve pero intensa. El motivo fundamental fue la boda de mi prima Diana. Ha sido un acontecimiento a la vez entrañable y "de los que hacen época". La celebración estubo llena de detalles, tódo estaba previsto: un lugar inmejorable y sorprendente, una música que acompañaba pero no robaba la atención a las conversaciones, una cena exquisita y cientos de esas cosas que hacen una fiesta inolvidable.

La pregunta estrella fue: ¿extrañas la isla?
La respuesta es sencilla: no he tenido tiempo. Hace "poco"que he tocado con Ambient Occlusion, que he jugado una partida de D&D, que me he encontrado con la "pandilla basura" y que he charlado con los míos. No me ha dado tiempo a sentir la lejanía y además mis primos me han acogido no con los brazos abiertos, esto ha sido un aterrizaje asistido en toda regla.

Mi corazón sigue con mi isla, en mi ciudad que conozco y sobre todo en mi casa (si que añoro mi cama y mi almohada, cada vez menos), pero mi cabeza ya no tiene otra preocupación que la tarea encomendada y planificar las mejoras a tiempo para un viaje a Taiwan antes de Navidad (esto me lo han dicho hoy o.o).

Saludos del capitán.

1 comentario:

  1. Mucho ánimo con todos esos proyectos walter, si tuvieras facebook, te ponía en contacto con más canarios en Barna ;-D

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